Vivimos en una sociedad en la que cada vez contamos con más medios y se trabaja en reformas de la legislación educativa. Sin embargo, no mejoramos, al revés.🫣

Antes de la democracia, en nuestro país se impartía una educación que atendía exclusivamente al conocimiento y que imponía un espiritualidad religiosa.
En democracia, los cambios han pasado por dejar de imponer la espiritualidad religiosa, incluir tibiamente la educación física y, en los últimos años, poner más atención en la educación emocional, minorando la carga conceptual.
El modelo sigue sin funcionar. No es integral.
En Evoluto propongo un acompañamiento en todas las esferas del Ser: física, emocional, racional y espiritual. Como en la naturaleza, en el ser humano se dan los 4 elementos, y no podemos dejar de lado ninguno de ellos si buscamos un desarrollo integral y equilibrado.
Propongo educar en amplitud, a lo grande, como se merece nuestro futuro: nuestros niños y adolescentes de hoy. Y, dado que el sistema educativo no lo atiende, a día de hoy, la opción real es que lo hagamos los padres y madres.
¿Cómo se hace eso?
Atendiendo a:
LO FÍSICO: nutrición, descanso y movimiento.
LO EMOCIONAL: seguridad, libertad y amor.
LO RACIONAL: conocimientos teóricos, su aplicación práctica y capacidad crítica.
LO ESPIRITUAL: potencial energético, condicionamiento y máxima expresión personal.
En EVOLUTO, con el apoyo de la Carta Natal como herramienta principal, sin descartar otras, os ayudo a crear este modelo de crianza en vuestro día a día, adaptado a cada miembro de la familia y que permita la expresión y bienestar de todos.
¿Por qué tendría que esforzarme en eso?
Porque cada ser humano es único, no sirve el café para todos, cada persona necesita su plan de desarrollo a medida.
Porque no todos nos sentimos seguros de la misma forma ni expresamos el amor igual.
Porque todos tenemos talentos, útiles para la sociedad y susceptibles de generarnos ingresos en la vida adulta.
Porque todos estamos aquí para desplegar una vida plena acorde a nuestro ser esencial, de forma fácil, sin necesidad de sufrir.
¿Para qué debería hacerlo?
Para estar mejor, para que tengáis un mayor bienestar personal y familiar, cada uno de los miembros de la familia.
Estar mejor es estar tranquilo, seguro en la vida.
Tú estarás seguro de que les estás dando la mejor educación.
Y ellos estarán seguros de quienes son y cuál es su dirección en la vida.
No me creas. ¡Pruébalo!
Mi función es divulgar este mensaje y ponerme a vuestra disposición para ayudaros a conocerlo, explorarlo e incorporarlo.
Gracias por leerme, os espero.
Un abrazo,
María

